martes, 14 de noviembre de 2017

Joyas de oro


Quilates

Cuando compre una joya de oro, busque la marca de calidad que indica los quilates. La marca de quilates debe indicar la cantidad de oro puro que tiene la pieza.

miércoles, 25 de octubre de 2017

Ejemplos de etiquetas de marcación de las joyas de platino


Si en la etiqueta dice
La pieza contiene
Platino
Como mínimo un 95% de platino puro
850Plat.
85% de platino puro y 15% de metales del grupo de platino o de metal base
800 Pt. 200 Pd.
80% de platino puro y 20% de paladio; el producto contiene 100% de metales del grupo de platino
75% Platino 25% Cobre
75% de platino puro y 25% de cobre; el total de platino puro y otros metales del grupo de platino es inferior al 95%
Sin etiqueta de platino
Menos de 50% de platino puro

lunes, 4 de septiembre de 2017

¿Cuánto platino contiene una pieza de joyería?


Los vendedores de joyas describen o marcan sus piezas de platino indicando el porcentaje de platino puro de la pieza. Para que una pieza pueda ser denominada “de platino” debe contener por lo menos 50% de platino puro (o 500 "partes cada mil ").

miércoles, 30 de agosto de 2017

Acerca de las joyas de platino


Una pieza de joyería de platino, rara vez  es de platino puro al 100%. Usualmente, el platino está mezclado con metales similares o con metales de base no-preciosos. Por lo general, cuanto más alto es el porcentaje de platino puro de la pieza de joyería, más alto es su valor.

martes, 1 de agosto de 2017

PLATINO, PALADIO Y RODIO, ENTRE LOS METALES VALIOSOS QUE ENCONTRARÁS BARRIENDO UN ARCÉN


Como sabemos, los catalizadores son el objetivo de no pocos ladrones, y la razón no es otra que el platino que contienen. Lo venden a peso y se sacan como 35 euros por gramo. Ah, pero esta no es la única manera de obtener este metal tan valioso. De hecho, el platino, junto al paladio y al rodio, forman la tríada de metales raros y difíciles de obtener, que paradójicamente se pueden encontrar barriendo el arcén de cualquier carretera transitada.

miércoles, 26 de julio de 2017

De la manera de labrar los plateros


El siguiente es un aparte de los documentos en Náhuatl allegados por fray Bernardino de Sahagún para su Historia general de las cosas de Nueva España, donde los propios indígenas mexicanos describen minuciosamente el proceso de fundición a la cera perdida. Los oficiales que labraban oro y plata se dividían en dos o tres especialidades: unos eran los martilladores, amajadores o batihojas que «labran el oro de martillo» y «no tienen más oficio que batir el metal fino, adelgazarlo, con piedras extenderlo donde sea necesario y laminarlo»; «otros se llaman ajustadores» que Sahagún considera artistas porque al parecer repujaban, ensamblaban y engastaban; «otros se llaman tlatlalianime que quiere decir que asientan el oro o alguna cosa en el oro o en la plata y estos son verdaderos oficiales que por otro nombre se llaman tolteca y son «los fundidores» del metal fino». Los dibujos originales y el dictado hechos por los principales indígenas datan de 1548 a 1561; la obra española de Sahagún, de 1582, no contiene este texto que fue traducido del Náhuatl por el padre Ángel María Garibay para la edición de 1956 por Editorial Porrúa (tomo 3, págs. 67-72). Los dibujos que publicamos provienen de la copia del Códice Florentino, muy posterior.

lunes, 3 de julio de 2017

Una historia del trabajo de los metales


La vida moderna es posible gracias a que conocemos los metales y sabemos cómo usarlos. Estos soportan nuestros edificios y puentes, nos permiten volar, navegar y desplazarnos, sustentan la producción industrial y el comercio. Con los metales medimos el tiempo, hacemos monumentos, rendimos culto, nos adornamos, producimos arte y hacemos la guerra. Pero esto no ha sido siempre igual.


Antiguamente no se conocían los metales. Cuando se descubrieron y se aprendió a trabajarlos cambió la vida de los pueblos. La historia de los metales se inició hace cerca de nueve mil años en el Próximo Oriente. El primer metal utilizado fue el cobre; en Palestina y Anatolia los antiguos pobladores martillaron trozos de cobre nativo para formar herramientas. En los siguientes siglos se aprendió a extraer cobre de los minerales y mezclarlo con estaño para formar bronce.